El silencio fue absoluto hasta que Grace se puso de pie, con el rostro encendido de indignación.
—¿Qué clase de burla es esta? ¿Cómo se te ocurre, Dominic? ¡Yo no pienso aceptar nada!
—Cuando atacaron mis licencias hace apenas unos días, hice valer una cláusula de protección cruzada —explicó Dominic con voz monótona—. Tus activos en Foster & Scott están ligados legalmente a los míos de forma operativa. Prácticamente somos una sola entidad ahora. Me hicieron un favor; Global Pierce ahora maneja