C56: No es el lugar para hablar de negocios.
Dominic estaba sentado en la silla, con la mano de Arthur rodeada por las suyas. El niño respiraba con dificultad, con un silbido leve que cortaba el silencio de la habitación. Una enfermera entró en silencio para revisar los niveles del monitor y se detuvo al ver el estado de Dominic.
—Señor Pierce, debe ir a comer algo o descansar un poco —le dijo en voz baja—. Lleva horas en la misma posición.
—No, estoy bien —respondió Dominic sin apartar la vista del rostro pálido de su hijo—. No me quiero