C51: Estrategia en contra del enemigo.
Maxwell se sirvió un trago corto y se quedó mirando el líquido ámbar antes de romper el silencio.
—Grace, tenemos que hablar de lo que pasó entre nosotros la otra noche —soltó Maxwell, finalmente levantando la vista—. De cuando nos fuimos de copas y terminamos... así.
Grace se tensó y dejó los documentos sobre el escritorio, frotándose las sienes. El recuerdo de los besos desesperados y las caricias torpes en la penumbra de la alcoba le provocaba un nudo de incomodidad en el estómago.
—Eso no