Litza Cooper
Cuatro meses después…
Observo a Irem que camina de un lado a otro en el jardín, ella llegó justo hace unas horas de Phoenix y fue una sorpresa para mí. Se ve un poco preocupada, nerviosa y eso me da nervios a mí también, ya que nunca había visto a Irem tan alterada.
—Suéltalo, ya —pido llevando mi pulgar derecho a mis dientes, ella me mira para liberar un suspiro.
—Estoy embarazada —suelta mientras sus ojos se llenan de lágrimas, me pon