Darek Archer
—No encontramos nada en la casa de Miami, se retiraron del lugar hace tiempo —comunica desde el otro lado del teléfono mi beta, suspiro para luego llevar la copa de vino a mi boca.
—¿Ningún rastro? —cuestiono.
—Es como si nunca hubieran estado aquí —responde, Emeric es muy bueno en lo que hace.
—Regresar a la manada, volveré pronto —este solo murmura un ‘‘hasta entonces’’ y cuelga. Escucho movimiento detrás de mí, me giro viendo a mi esposa salir del baño envuelta en la toalla,