Lucían Fairfax
Nunca imagine que todo mi mundo pudiera depender de alguien, no me había enamorado de este modo en siglos, no desde mi primer amor en la tribu. Al dejar ir a Kaily a su casa me entro ese pánico de que nunca la volvería a ver, no quería dejarla ir, sin embargo; note su deseo de reencontrarse con los suyos y mi felicidad es verla a ella siendo feliz.
Cuando me llamo me sentí contento y más cuando confirmo que vendría conmigo.
—Últimamente, suspiras más que un humano —murmuro la muje