Antes de dirigirme hacia el puerto, le di instrucciones a mi guardaespaldas. “Quiero que te asegures que nadie me persiga, el camino en el que voy pocas personas lo ocupan, así que ya sabes qué hacer.”
Tome rumbo hacia el viejo muelle, pero antes de llegar al muelle existen dos intersecciones, si alguien me seguía tenía que perderlo en la primera intersección.
Tal como lo supuse, alguien me seguía, sin embargo, el guardaespaldas se hizo cargo de bloquear el paso y fue en ese momento que aprovec