Consumidos por el deseo
Llegamos a ese especial lugar, en donde todo lo que se veía emanaba a erotismo, habia dos opciones para que Carlos conociera este lugar, la primera sería que hubiera venido con alguien a intimar a este sitio con él, la segunda que, en uno de esos días como conductor, trajera a una de mis lujuriosas amigas, porque estoy segura de que les encanta frecuentar lugares como estos.
Él sin pensarlo dos veces me toma de la mano y seguimos a la camarera mientras nos entrega las ll