Lucia regresa por el trato
Sin mediar palabra le pedí a Carlos que me llevara a mi casa, por ese día habían sido suficientes emociones, además tenía un tren de sentimientos encontrados, no podía creer lo que me habia dicho Carlos y mucho menos su interés por mí estaba confundido, mentalmente me sentía agotada.
Me quito la ropa que llevo puesta y me recuesto sobre mi cama, tomo mi telefono y mi día no podía ser más sorprendente, veo un texto de Lucia.
-Hola Amanda, sé que no estamos en buenos té