Punto de vista de Avery
—¡Oh, no soporto a ese macho! —muté para mis adentros mientras avanzaba furiosa a través del salón de baile hacia el pasillo trasero. ¡No podía lidiar con estar en su presencia ni un minuto más!
¡La audacia de decirme que me quedara quieta, que lo viera bailar con Dierdra, mientras rechazaba a cualquiera que intentara hablar o bailar conmigo! Era ridículo. ¡Yo tenía tanto derecho de estar aquí como él, la invitación me la habían enviado a mí!
Abrí de un portazo la puer