El hecho era que Gideon me quitaría a Bjorn si supiera la verdad.
Y si llegaba a enfurecerse tanto como decía, existía una probabilidad distinta de cero de que se asegurara de que nunca pudiera volver a verlo.
Gideon era amable a veces, gentil. Un buen Alfa cuando necesitaba serlo.
Pero yo había visto ese lado implacable suyo demasiadas veces como para contarlas. Y lo conocía lo suficientemente bien como para saber que saldría a la luz en el momento en que encontrara pruebas de que Bjorn le p