El día de la boda había llegado. Se instalaron carpas en el exterior de la majestuosa mansión para celebrar la ceremonia. Se habían extendido invitaciones a los alfas de las manadas de las dos regiones, a los miembros de la colonia y a Morgan, quien bendecirá la unión entre el alfa y la ninfa.
El lugar estaba adornado con flores de múltiples colores, traídas especialmente desde el Valle de las Hadas. En el momento de la ceremonia, Perseo se encontraba en el altar ataviado con un elegante traje