Iris corrió desesperadamente a través del denso bosque que rodeaba el pueblo, su mente era un torbellino de incertidumbre ante la realidad de que sus planes habían fracasado. No sabía cómo manejar el problema en que estaba. Continuó corriendo hasta que finalmente emergió en una de las calles principales del pueblo, donde la multitud corría frenéticamente, como piezas en un tablero de ajedrez en medio de una partida caótica.
En ese instante, una joven pasó velozmente junto a Iris, y en un impuls