Capítulo 48: Ideas peligrosas

Intento acercarme a él, pero, Edmond hace una señal de alto, para posteriormente marcharse lejos de mí, dejándome con mis disculpas en la garganta y mi errónea forma de mostrarle lo que es controlarse.

‘Lo hiciste bien, te quejaste con él por no controlarte y mira lo que has hecho, Antonella. Lo sabes, no merece que lo lastimes, él no tiene la culpa de tus heridas.’ Me digo mentalmente.

— Edmond…

Quiero g
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