Mundo ficciónIniciar sesiónAunque espero el golpe cuando el suelo me reciba, ello no sucede, si no que, en su reemplazo, el pecho firme de Edmond es lo que mi espalda. Mi cuerpo deja de sentirse tensionado y mi vista se nubla por mis lágrimas acumuladas.
— Has regresado.— Cierra los ojos. — ordena Edmond.Es la primera orden de mi alfa, pero, no lo hago, por eso, observo como Edmond lanza algo que corta la mano del lobo con la que había agarrado mi cuello. La distancia es






