Mundo ficciónIniciar sesiónEdmond se muestra como todo un caballero cuando subimos al auto, por lo que, me marcho ante la mirada curiosa y los susurros de los lobos que antes me despreciaban y ahora no se atreven siquiera a mirarme directamente.
— Lo lamento. — dice Edmond.— ¿De qué te lamentas? — pregunto confundida.— No esperé como te dije que lo haría. Me preocupé que esos desgraciados se atrevieran a cumplir con sus comentario y&helli






