Algo que comprendí en estas horas que he estado junto a este hombre precoz al principio e insaciable después, es que no tenemos la misma percepción del tiempo. Por eso, en un principio tres minutos fueron mucho para él y poco para mí, y ahora tantas horas es poco para él y demasiado para mí.
— Si continúa así, podrás causarme mucho daño.
— No te preocupes si resulta herida, mi lengua te va a sanar. Intentaré entrar muy profundo en ti para poder sanar cada centímetro que mi polla ha lastimado en