Maitê Moreli
Estaba aturdida, rodeada de problemas, dominada por una pasión que me consumía por dentro, con la cabeza hecha pedazos. Tantas cosas ocurriendo al mismo tiempo, tantas emociones descontroladas, que no me di cuenta… hasta oír de labios de Hunter:
—¡Embarazada! —exclamé, paralizada.
—¿Eso te entristece… o te alegra?
—Me asusta —respondí, en un susurro ahogado.
La conversación habría continuado… pero alguien llamó a la puerta con fuerza. Sonaba urgente. Hunter, que estaba sentado al b