Hunter Knoefel
Diez días.
Diez largos y torturantes días en los que este maldito mar se niega a devolverme a la mujer que amo. Diez amaneceres y diez noches interminables en las que camino por la borda de este yate, intentando encontrar respuestas que sencillamente no existen.
Ya le he preguntado a Ariana y a la señora Norma decenas de veces qué fue lo que ocurrió en realidad. Repiten, palabra por palabra, la misma versión, como si estuvieran recitando un texto ensayado: «Un ciclón inesperado y