Daryl va entrando con una sonrisa a la cocina buscando a sus mujeres, cuando oye gritar a su pequeña que Zoe está en el piso y sale corriendo tras ella sintiendo mucho miedo de lo que lo pudo pasar.
—¡Zoe! —la llama mientras corre hacia ella, se deja caer a su lado y la levanta con suavidad—. Amor, despierta… tesoro, por favor, no nos asustes así.
Ella va abriendo sus ojos lentamente y Daryl vuelve a respirar. Hope la llena de besos y con sus manitas le aprieta las mejillas.
—¿Te sientes mejo m