Zoe lo mira con los ojos abiertos, no entiende nada de lo que está pasando, pero él con su infinito amor y paciencia, sabiendo lo que debe estar pensando porque es lo que él quería, la invita con el mismo tono de voz.
—Vamos a sentarnos —Zoe pasa saliva con dificultad, quiere buscar excusas que no sirven, porque sólo quiere terminar en un lugar… y es entre sus brazos.
—Estoy con vestido…
—No importa, sólo estamos los dos.
Ella asiente y se acomodan en la manta, Zoe se la queda viendo con so