Capitulo 39

Damián permaneció unos segundos más observando el periódico extendido sobre su escritorio de caoba. La luz de la lámpara de escritorio proyectaba sombras alargadas sobre la fotografía en blanco y negro, pero los detalles eran inconfundibles.

Alexander sostenía a Natasha con esa pose protectora que los fotógrafos adoraban: una mano en su cintura, la otra rozando apenas su abdomen, como si ya custodiara el futuro heredero. La imagen perfecta para vender la ilusión de una familia unida, estable y
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