—¡Maldita sea! Es que tú no aprendes a tocar la maldita puerta. —Sara se enfureció al ver lo desvergonzada que es su prima. O simplemente se sintió amenazada y los celos la hicieron perder la razón. Aarón siente que esta mujer es la que le conviene, la Sara de ahora.
—No tengo nada que hablar contigo. Aarón dime que viniste por nosotras, esta mujer es un monstruo, nos trata como sirvientas o peor que eso. —Sara no podía creer como la estaba llamando, si ni siquiera ha empezado su venganza con e