Brenda tomó un sorbo de su té mientras Aisha terminaba su relato. Había escuchado cada palabra atentamente, sintiendo cómo las piezas del pasado de Haidar empezaban a encajar. Sin embargo, también entendía que lo que Aisha le había contado era solo una parte de la historia, y que había mucho más que Haidar guardaba en su interior.
—Aisha, gracias por decirme todo esto. Sé que para ti también debe ser muy difícil hablar de algo tan doloroso, especialmente porque se trata de tu familia y de algo