—Y perdiste un detalle.
Él ladeó una sonrisa llegando hasta ella, quedándose de pie a su lado pidiéndole su mano.
—¿Cuál? —preguntó él, una vez obtuvo su mirada y la aceptación de su mano.
—Tú —terminó ella con una pequeña sonrisa, mientras quedaba en frente de un Andrei que la miraba de esa manera intensa—. ¿Por qué tardaste?
—Tenía una cita en el cementerio… —le dijo sin problemas mirándola. Incluso con ese look libremente arruinado le fascinaba—. ¿Te gustó la fiesta? —la tomó por la cintura