Ella estaba en shock, no había imaginado que luego de traicionar su confianza, él le diera la oportunidad de recuperarla de una manera más normal, sin sentirse atada de ninguna manera o que tuviera la intención de dejarla salir.
De hecho, había sido una de sus preocupaciones cuando se vio nuevamente dentro de la mansión del líder mafioso.
—¿Te comió la lengua un gato? —dijo y ella sonrió un poco, viendo que estaba relajado a pesar de todo—. Sé que es algo que no esperabas, pero no quiero comete