¡Qué fría estaba su cama! No quería moverse de su lugar porque todos los demás lugares estaban fríos y ella quería calor.
Frunció sus labios en un puchero al recordar que esa era la primera noche que pasaba sola en algún tiempo, y fue entonces cuando recordó a Igor.
No pudo evitar una sonrisa, ¿cómo se suponía que debían hablar ahora? ¿Sería correcto fingir que no le había dicho nada?
Claro que no era correcto, era grosero y podía dañar a ese chico rubio extraño y adorable, pero también tení