Mundo ficciónIniciar sesiónHera no aguanta más, necesita más contacto, ese beso ha desatado un deseo que ningún hombre le ha despertado jamás, probablemente por la certeza de que sobre ejerce un poder importante.
—Hera… —le dice Mateo con la respiración cortada.
—No me pidas que pare, por favor… —ella lo mira a los ojos, su pecho sube y baja con desesperación.
Se sube sobre el regazo de Mateo, lo rodea con







