Capítulo 15: Contra su voluntad.
La vida de Vania se vuelve en aquello que nadie quisiera pasar.
Desde ese día que vio a Mateo su vida se volvió en una rutina que la lleva a levantarse, trabajar, sonreír a los clientes, luego irse a casa y encerrarse en su habitación. Aunque creyó que con eso era suficiente para dejar de existir y pasar a sobrevivir, los golpes en la puerta del departamento dejan en claro que algo más le faltaba a su vida miserable.
—¡¿Quién demonios golpea así?! —dice Alina molesta, pero Roberto es quien se