Capítulo 16: Prisionera.
Cuando ese beso se termina, Vania solo pasa por el lado de Mateo, quien se siente absolutamente confundido.
Al llegar a su cuarto, su teléfono está sonando, se acerca para tomarlo y ve que es su primo.
—Hola, Gianfranco.
—¡Vania, dime dónde está y voy por ti! Tengo un boleto para mandarte a Grecia con mis tíos, ese hombre no te hará daño si te vas.
—Ya estoy con él.
—Lo sé, acabamos de recibir la llamada de que el contrato con él sigue, pero no me importa… ¡Vania, no me importa! Nada es má