Capítulo 21. Nuevos términos.
Aston Myers
La puerta de su habitación se cierra de golpe y la siento como si la tuviera en mi puta cara.
«Pero… ¿Qué carajos acaba de pasar?».
Me quedo ahí parado, completamente inmóvil, como si mi cerebro hubiera decidido desconectarse para evitar explotar.
Sé que debería moverme, que debería hacer algo. Ir y tumbar la puta puerta, en primer lugar, para luego recordarle con quién m****a está hablando. Pero no lo hago.
Todavía siento su olor en mi piel, su respiración agitada, su cuerpo