Capítulo 139. La felicidad se acaba.
Juliette Moreau
Mi teléfono no deja de sonar y me saca abruptamente del sueño profundo que estaba disfrutando. Siento el cuerpo agotado, pesado, y comienzo a pensar que sí debería ir a un puesto médico, porque no es normal este sentir.
Palpo con mi mano a duras penas sobre la mesita de noche, buscando mi móvil. No sé qué hora es, o si Aston estará ya en camino a New York, después que salió de la habitación, me quedé completamente rendida.
Con el teléfono a la vista, miro la pantalla, y todo el