Capítulo 144. Estoy aquí, mi amor.
Aston Myers
Albert arquea una ceja, divertido.
—Te daré lo que quieres de mí. Lo que llevas años intentando quitarme. Te doy todo —exclamo, desesperado.
Una sonrisa torcida se dibuja en su rostro.
—¿Qué vas a darme por esa perra? —Dirige una mirada de desprecio hacia Juliette—. Lleva meses trabajando para mí... y de nada sirvió. Eres un inútil.
Aprieto la mandíbula con tanta fuerza que siento dolor. La rabia me consume, pero no puedo actuar a la desesperada, necesito garantizar la vida de