Capítulo 147. Él respira.
Juliette Moreau
Las siguientes horas transcurren con una lentitud desesperante. El personal médico entra y sale de la habitación para comprobar mis constantes, cambiar medicamentos y asegurarse de que el estrés no termine afectando al bebé.
Cada vez que alguien cruza esa puerta, mi primer impulso es preguntar por Aston, aunque la respuesta nunca cambia.
Sigue estable. Sigue en coma. Sigue luchando.
No sé cuánto tiempo pasa exactamente, porque aquí dentro las horas dejan de tener sentido, pero