Katherine le miró sin palabras ni emoción: —¿Cuándo podré ir a ver a mi padre?
Anthony habló ligeramente: —Primero recupérate y luego ocúpate de los demás.
La implicación era que todavía no podía entrar y salir para ver a su padre a voluntad.
¿No equivale esto a un cautiverio disfrazado?
Katherine se sintió desolada en su corazón, y parecía extremadamente preocupada.
Al notar el cambio en su estado de ánimo, Anthony frunció ligeramente el ceño, y luego se relajó: —Le pediré a Jason que te lleve