Nicole acomodó todo en su lugar de nuevo, con tal emoción que se le formaba un nudo en la garganta, al tiempo que hacía un puchero, Patrick no puedo evitar apretarla a su cuerpo, lleno de ternura.
— Es hermoso, pero no sé…
— Lo usarás… — Afirmó Patrick antes de que ella pudiera poner una excusa.
— Es que… No sé si me quedé, yo… — Murmuró Nicole apenada.
Pues ella había notado que a pesar de su entrenamiento y esfuerzo, no había bajado nada de peso, todo lo contrario, ella había notado que p