Nicole volvió a casa con el corazón estrujado.
Las cosas que dijo Tabitha sobre Patrick, no eran ciertas, no podía ser cierto, ella confiaba en Patrick, en lo que sentía, pero algunas veces era tan difícil luchar contra los pensamientos negativos y las inseguridades.
Y la noticia del hijo que esperaban Tabitha y Walter, era la cereza que adornaba el pastel, era tan doloroso pensar y recordar en todas las veces que Nicole lo había intentado sin lograr nada.
Los ojos se le volvían a cristaliza