¿Se podía ser tan feliz? Nicole sentía como el rápido galopar de su corazón casi le rompía el pecho de lo fuerte que latía y hacía mucho que no sentía esa felicidad tan extrema.
Quizás desde… Desde aquella vez en la que su padre le anunció que se casaría con Walter.
Una tenue tristeza abordó a Nicole por un pequeño instante al recordar aquel momento en el que ingenuamente se creyó la mujer más afortunada del mundo, ¡pero qué tonta fue!
El sonido de una bocina la hizo reaccionar, el auto de P