Mundo ficciónIniciar sesiónEl silencio alrededor de la mansión no era natural. Era el tipo de silencio denso y opresivo que antecede a las peores tormentas; una quietud que no calmaba los ánimos, sino que asfixiaba los pulmones. Elena lo sentía de manera física: en la rigidez de su piel, en la presión que le atenazaba el pecho y en cada respiración entrecortada.
Diez vehículos idénticos rodeaban la propieda







