La camioneta de lujo se detuvo frente al edificio de Vanessa, una estructura de cristal y acero que gritaba exclusividad en cada rincón. El motor se apagó con un ronroneo casi imperceptible y el chofer se bajó de inmediato para abrirle la puerta a Chloe.
Ella bajó del auto sintiéndose desorientada,