Capítulo 12. Te convertirás en mi esposa.
El aire en el despacho de Ethan Harrison se había vuelto tan intenso que Chloe sentía que cada bocanada de aire le quemaba los pulmones.
Las palabras de aquel hombre seguían vibrando en las paredes de cristal, rodeándola como una red de la que no podía, y quizás no quería, escapar. "Te convertirás en mi esposa".
Chloe miró a Ethan. Él no se movió; permaneció allí, con esa calma absoluta que solo poseen los hombres que saben que ya han ganado antes de que el oponente mueva su primera ficha.
—No tienes que darme una respuesta con palabras ahora mismo, Chloe —dijo Ethan, su voz descendiendo a un tono más suave pero cargado de intención—. Tu silencio y el hecho de que sigas aquí, frente a mí, ya es una respuesta.
Chloe abrió la boca para decir algo, pero el sonido de las risas de Julian y Amber, filtrándose débilmente a través del sistema de audio de la sala de juntas contigua, la devolvió a la realidad.
La imagen de su marido burlándose de ella, planeando su desgracia mientras acariciaba