Cap. 65: Una enemiga fuera del camino.
La habitación de Beatrice estaba en penumbra, con las cortinas cerradas y un ambiente cargado de tensión. Carla Carusso, impecable como siempre en su elegante traje de chaqueta, se sentó al borde de la cama de su hija, quien permanecía inmóvil, abrazándose las rodillas. Beatrice levantó la mirada al sentir el peso de la mano de Carla sobre su hombro.
—Hija, esto no puede seguir así —comenzó Carla, su tono firme pero con un deje de preocupación—. No puedes quedarte en este lugar. No después de t