Cap. 53: Ángelo Bellucci, no nos va a separar.
Renata caminó con paso firme hacia el auto que la esperaba, su rostro impecable y altivo, pero dentro de ella una tormenta se desataba. La imagen de Beatrice besando a Ángelo frente a ella estaba grabada como fuego en su mente. El aire fresco apenas lograba calmar el hervidero de emociones que bullía en su pecho.
Cuando subió al auto, cerró la puerta con un poco más de fuerza de la necesaria y dejó escapar un suspiro contenido.
—¿A dónde, señora Laurent? —preguntó su chofer.
—Al hotel —respondi