Manhattan se extendía bajo el ático de los Volkov como un mar de luces, pero para Lilian Marcus, la ciudad se estaba convirtiendo en una jaula de cristal. Ella no sabía que estaba siendo el blanco de un ataque psicológico diseñado para destruirla. Anya Myers, consumida por el odio, había decidido que si no podía tener a Leonid, se encargaría de que la mujer que estaba a su lado terminara en un hospital psiquiátrico.
Todo comenzó de manera sutil en una cena de gala. Lilian quedó encerrada en un