Al final del túnel siempre hubo una luz. Valeria corrió hacia la salida del túnel encontrando a George del otro lado con el rostro marcado por el temor de haber llegado tarde a su rescate. Ver el terror en el rostro de Valeria le indicó que ya había llegado a un punto de no retorno; ella se estrelló contra su pecho llorando a gritos e hizo que él mismo tocara fondo.
—No podemos continuar en esta zozobra, Valeria —ella negó sin dejar de llorar.
—Tenemos una ventaja de exactamente veintitrés minu