—Lyon —llamó George, elevando la voz por encima del ralentí de las hélices—. Tienes cuarenta y ocho horas de autonomía total. Frank y yo vamos a encontrarnos con un contacto de Barney en un punto ciego de Seattle. Alguien dejó una puerta trasera abierta en nuestra encriptación y tengo que cerrarla. Cuida de Violett y de Liam. Si no recibes mi señal en dos días, ya sabes qué hacer.
Lyon asintió con la seguridad que le proporciona ser el encargado del bienestar de ellos, no hubo despedidas, solo