Mientras Manhattan se cubre de flores y colores por la llegada de la primavera en una etapa en que todo es alegría y sosiego, en las oficinas de VolkovCorp azota un frio gélido, escalofriante que, quiebra la paz de forma violenta.
Penélope estaba sentada frente a su ordenador, con los dedos temblando sobre el teclado. Acababa de intentar realizar el pago de su ático y la transacción había sido rechazada, no lo podía creer ya que apenas unas horas atrás había pagado su almuerzo y un mercado que