En medio de la noche, Elea se despertó de repente. La inquietud que la atormentaba se intensificó cuando miró el espacio vacío de la cama. La ausencia de Axelle, desaparecido durante dos días, la inquietaba.
Elea pensó en llamar a Axelle.
Además de querer darle la noticia de su embarazo, Elea también empezaba a extrañar a su marido. Sin embargo, la primera llamada telefónica de Elea fue rechazada por Axelle, haciendo que la mujer dudara en volver a llamarlo.
"¿Señorita, qué ocurre?", preguntó la