Celeste se detuvo, se pellizcó levemente el entrecejo y dijo:
—¿Quieres saber la verdad?
Jason se plantó frente a ella, aprovechando su altura para intentar imponerse. Con tono condescendiente, ordenó:
—¡Dilo!
—Eres un bebé mimado que aún huele a pañal —disparó Celeste sin titubear—. Por un lado desprecias a las fans que te adoran; por el otro, te ofendes cuando hay mujeres a las que no les importas en absoluto. Eres infantil y tonto. ¿Quién te crees que eres para que todas deban enamorars