Había tres formas de derrotar a Ivy. Celeste podía destruir al DNC, quitarle el concesionario o apoyarse en una familia más poderosa que la familia Louis. Sin embargo, no quería manchar al DNC, pues la marca era inocente. La única familia con más poder que los Louis era la familia Johnson, pero Celeste no deseaba pedir ayuda a Samuel a menos que no le quedara otra opción.
Por eso decidió arrebatarle el concesionario a Ivy de la única manera posible: dejando que la propia señora Melinda tomara